70 años de la provincialización del Chaco
Las pugnas por la provincialización del Territorio Nacional fueron épicas y con un fervor llamativo que exponía a las claras el grado de lucha política existente y el valor de llevarlas a cabo.

En 1918, Enrique Lynch Arribálzaga propulsó la demanda de representación parlamentaria con voz y voto en la Cámara de Diputados de la Nación; fue una de las más contundentes. Se gestó la reunión en Resistencia de una Asamblea prorepresentación parlamentaria, en la que participaron periodistas, comerciantes y profesionales.
De ella surgió la Liga Pro Representación Parlamentaria, que se propuso difundir sus objetivos entre la opinión pública del país, lograr la adhesión de otros territorios y crear subcomités en el interior del Chaco. Si bien no estaba contemplada en la ley 1532, sus defensores sostenían que era un mandato constitucional.
Se buscó coordinar una acción conjunta de los distintos territorios a través de la Junta Permanente Pro Representación Parlamentaria, organizada en 1922 en Buenos Aires y presidida por Luis Zuberbühler.

En ella, el Chaco estaría representado por Juan S. Mac Lean. La Liga Pro Representación Parlamentaria se opuso a distintas iniciativas que proponían dar voz pero no voto a los representantes territorianos. También solicitó la participación en las elecciones de presidente y vicepresidente; la designación de un gobernador nativo, o que conociera los problemas del territorio y atendiera las aspiraciones de sus habitantes; así como su elección directa y la concesión de mayores atribuciones al cargo, problema tempranamente planteado.
Según la Ley 1532 de Organización de Territorios Nacionales, para tener legislatura propia se necesitaba una población estable de 30.000 habitantes y 60.000 para la provincialización. Estos guarismos fueron tempranamente superados por el Chaco (y también por La Pampa, Misiones, Río Negro y Formosa) y desde 1916, en el caso de La Pampa, y desde 1918 en nuestro caso, se habían elaborado y siguieron presentándose proyectos para lograr el estatus de provincia.
Los habitantes de los territorios tenían derechos políticos restringidos, pues no podían participar en las elecciones de autoridades nacionales ni elegir sus propios gobernantes, ya que el gobernador era designado por el Poder Ejecutivo Nacional, con acuerdo del Senado. Duraba tres años en sus funciones y tenía atribuciones muy limitadas, siendo considerado un mero delegado del Ministerio del Interior.
El 20 de mayo de 1936 se fundó en Resistencia la Alianza Civil Territoriana, a fin de promover la provincialización del Chaco y, eventualmente, exigir que el Territorio fuera gobernado por nativos chaqueños o vecinos afincados. Fueron sus gestores Aldo Moro, Juan R. Lestani, Marcelino Castelán, Ildefonso Pérez, Antonio y Alfredo Martina, Guido Miranda, Edgardo Rossi, Mario y Luis Marpegán, Pablo Boschetti, Raimundo Pereno, Carlos Santambroggio, Adolfo Lagerheim, Luis Durmuller, Domingo Baldo y Armando Romagnoli.
Se destaca, en especial la figura de Juan Ramón Lestani, que en 1940 presidía la Junta Provincialista del Chaco. Dos años antes, en 1938, el notable ensayista de “Unidad y Conciencia” y “Por los caminos del Chaco”, escribía en el primero de esos libros que “El Chaco es un gigante que no siente, ni piensa. Para que se oriente, démosle cerebro y corazón: es decir, unidad y conciencia”.

Esta es una parte de la larga lucha de los habitantes territorianos del Chaco, que recién tuvo eco en 1951, con la provincialización.
Quien tomó la posta y logró que esta gran demanda política fuera llevada a la realidad fue Eva Duarte de Perón, que exigió en el Congreso Nacional la inmediata sanción de la Ley de provincialización del Chaco. El 20 de julio de 1951 se sanciono la ley 14.037, promulgada el 8 de agosto del mismo año.
El 18 de diciembre de 1951 el convencional obrero Policarpo Acosta propuso en la convención constituyente llamar Presidente Perón a la nueva provincia, con apoyo de Alejandro Werchavsky. La moción fue aprobada por unanimidad.
El 4 de junio de 1953, Felipe Gallardo y Deolindo Bittel asumieron como gobernador y vice de la nueva provincia Presidente Perón. El acto de asunción extremadamente austero, se realizó en la calle Julio A. Roca 231, por aquel entonces sede de la casa de gobierno. Duró dos años y tres meses, pero se lo recuerda permanentemente como un gobierno progresista y ejemplar.
Con el fatídico golpe militar de la Revolución libertadora en 1955 que destituyo a Juan D. Perón, por lógica cayo el gobierno del Chaco. Felipe Gallardo entregó el poder político el 19 de septiembre de ese año. A los pocos días fue detenido e incomunicado, y maltratado por las autoridades militares de turno
El 22 de septiembre de 1955, por mando militar, se derogaron las Constituciones nacional y provincial y por resolución del presidente de la junta militar, genral Lonardi, jefe del movimiento del 16 de septiembre, se suprimió por decreto el nombre de provincia Presidente Perón y se restituyó el nombre tradicional de provincia del Chaco.










